martes, 8 de mayo de 2012

UN ALMIRANTE ROJO EN MI CASA



No es habitual que reciba en mi casa lepidópteros, lo normal es que vaya yo al campo a verlos a ellos, pero el pasado sábado me llamó mi hija algo alterada -¡Papá, algo ha entrado por la ventana! - Al acercarme a su habitación comprobé como había algo revoloteando de forma incesante y golpeando las paredes y el suelo. Al poco tiempo, el ninfálido se posaba sobre la cama decorada con corazones de colores vivos. Cuál fue mi sorpresa que exclamé - ¡Vaya, una Vanessa atalanta! - ¿Hace algo? – No hija, no hace nada-  déjala que se tranquilice.
Mientras fotografiaba este ejemplar de Almirante rojo, procedía a explicarle a María algunos detalles  sobre las mariposas.
Pasado un tiempo, apartamos las cortinas y dejamos que saliera por la ventana. Para nosotros fue algo novedoso y curioso, la visita de una Vanessa atalanta en nuestra casa; aunque para la mariposa seguro que también fue algo curioso, encontrarse en un lugar decorado con colores diversos y dos personas sorprendidas observando sus movimientos.
No sé cuál será la probabilidad de que entre en una casa una atalanta, lo que si se, es que el Almirante rojo es una de las especies de mariposas más extendidas del mundo. Cuando se encuentra en la tierra se posa plegando sus alas, para que aparezca el reverso de colores ceniza para simular el suelo. Si se encuentra en una zona con flores se posará abriendo sus alas y mostrando el plano superior, de colores rojos, marrones y blancos.
Esta especie frecuenta prados y pastos, aunque se la encuentra también en los núcleos habitados. Las orugas se alimentan generalmente de ortigas. Los adultos aparecen durante todo el verano y otoño, con dos o tres generaciones anuales.
Fuente: wikipedia.org









10 comentarios:

  1. Pues en el fondo, ha encontrado un lugar realmente mimético donde pasar desapercibida.
    Es una preciosa mariposa y, aunque sea común, no quita para que su visita sea recibida como se merece tan elegante señora.
    Eres afortunado José por visitas como ésta.

    Saludos.

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  2. Es cierto Javier, me siento afortunado de haber recibido la visita, como bien dices, de esta elegante señora. Espero volver a verla, a ella o alguno de sus familiares, ahora que han decidido pasear sus encantos por nuestros campos.

    Saludos.

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  3. ¡Hola José Fidel!
    Estas visitas son siempre bien recibidas, pues son un contacto con la naturaleza que nos visita a nuestra propia casa. Es una oportunidad para la observación.

    Un abrazo.

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  4. Hola Fernando.

    La verdad es que es una experiencia distinta a las que estamos acostumbrados y son bien recibidas, sobretodo por la curiosidad de los niños y el interés que muestran.

    Saludos.

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  5. Lo que para algunos sería la simple entrada de una mariposa en casa...y la grandeza con la que tú lo has vivido. Eso es lo bueno de la vida, disfrutar a tope de los pequeños detalles, aunque sea lo más común del mundo. Gracias José por compartir esa sabiduría, porque hasta de lo más común, se puede aprender mucho.

    Besos!!!!

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    1. Hola Fina.
      Lo mejor de esta vida son detalles como estos y si es posible compartirlos con nuestros seres queridos mejor.

      Besos.

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  6. No conozco a nadie a quien no gusten las mariposas. Aquellas que traen la alegría de la primavera en sus revuelos alrededor de las flores. De pequeños las perseguimos, admirando sus vivos colores y su geometría simétrica, perfección de la naturaleza. De mayores, cuando nos cruzamos con ellas, las seguimos con la mirada, como queriendo atrapar la libertad que sus alas evoca. Y las volvemos a perseguir, ahora para fotografiarlas, porque, aunque en la madurez caminemos con los pies en el suelo, nunca queremos perder el aleteo de ilusión en la mirada, el sentir de las mariposas en el estómago…

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  7. Hola Ana.

    Las puedes sentir cuando las observas y también en el estómago cuando ves algún ejemplar que nunca has fotografiado.

    Es un verdadero placer conseguir una instantánea de ellas, sobretodo cuando dedicas muchos minutos para conseguir una buena pose con un fondo adecuado.

    Besos.

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  8. Aquí os dejo una poesía que escribió un amigo, gran amante de la naturaleza, inspirada en una jornada de admiración de las mariposas:

    "FOTOGRAFIANDO PAPILLONS" De Mario Capel Domenech, 07/10/2011


    Ando a zaga y captura
    de los justos instantes cuando en donde
    mariposa y azar cruzan su vuelo
    en el fractal del lapso intersectado.

    Es allá que amagado
    Practico la magia que permite
    Captar justo el momento cuando el tiempo
    Crea un portal policromado
    en donde queda presa mariposa
    -pues si no los fractales se repiten
    de aquende ad infinitud
    nublando con sus miles de millones
    la exacta toma de la imagen:
    desenfocando papillons

    o o o O o o o

    Y así paso mi tiempo montaraz:
    Capturando instantes imposibles:
    Fotografiando mariposas
    -esas flusvacuas, inquietas, evasivas
    inopinadas, inconstantes,
    espantadizas, locas, incorpóreas,
    posándose en el nunca…
    Y tan sólo en un casi inasigable
    manifestando su presencia
    fugaz, esquiva y elusiva.

    Y así paso la Vida en los Caminos
    después de batallar con el cotidio
    -que es lo que me ha sido dado
    o no supe evitar.

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    1. Hola Ana.

      La poesía es fiel reflejo de la realidad, para conseguir una buena instantánea es necesaria mucha paciencia, pues como bien dice Mario son evasivas, inquietas, espantadizas...aunque al final bien merecen una jornada.

      Besos.

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