miércoles, 5 de diciembre de 2012

HOMENAJE A D. BLAS RUBIO GARCÍA


El pasado sábado 1 de diciembre de 2012, acompañamos a nuestro amigo y compañero Blas con motivo de su jubilación. Familiares, amigos, antiguos alumnos y compañeros, hemos disfrutado, como no podía ser de otra manera,  de una estupenda excursión al  Salto del Usero en Bullas, con posterior  visita a una plantación de viñas y bodega donde catamos los vinos de la comarca. Terminamos la jornada con una estupenda comida homenaje a Blas.



Como en tantas otras ocasiones, ha sido él nuestro orientador y nuestro omnipresente guía, inmortalizando con sus fotografías  en cualquier lugar y  en cada instante a todos y cada uno de los que participábamos en el evento. No se ha separado de su querida cámara fotográfica ni un momento, haciéndonos a todos protagonistas de cada instantánea.















Pero el sábado ha sido diferente a otros días y a otras ocasiones. Tras la comida no ha tenido más remedio que dejar a un lado su cámara, ya que él ha sido el centro de todas las instantáneas. Él ha sido el homenajeado, por su gran labor como maestro, como orientador y como deportista, por ser buen compañero y amigo. Lo hemos visto emocionarse con las dedicatorias de Juan, Alicia, Claudio o Antonio y con los regalos de familiares, compañeros y amigos.





















Sería este un artículo muy extenso si plasmara aquí todas las palabras,  imágenes  y emociones vividas este día, por ello, y con permiso de su autor, transcribo la dedicatoria de Antonio Albertus, por sus acertadas palabras y por la admiración que le tengo.

Gracias a Juan Jodar y al equipo directivo del IES Poeta Julián Andúgar por el esfuerzo realizado para que hayamos podido disfrutar de este inolvidable día.

Gracias Blas por todo lo compartido y por todo lo que queda por compartir.

José Fidel Rosillo.


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         Querido Blas, compañero siempre.

Cómo me gustaría, en este momento, tener aquella gracia que algún dios miserable no quiso concederle a don Miguel de Cervantes – según él mismo dice, teniendo puesto un pie en el estribo – e hilar, como mereces, este manojillo de palabras que tanto quisieran contar para decirte. Decirte, por ejemplo, con tu querido Lluis Llach, que “cómo podré agradecerte todo el tiempo que llevo amándote”. “Traspasas” cuando llegas con tu voz de “bajo abaritonado” haciéndote un hueco en el corazón de quien escucha. (Con esa voz, digo, seguro que son todos los que en un radio no inferior al doble de lo pretendido – o al triple, y sin exagerar, que no quisiera– han sufrido las consecuencias de tamaña bendición). Y cuando llegas, te vas abriendo hueco, abrigándonos las ganas, y te quedas para siempre.


No he conocido a nadie que diga más en menos tiempo, y no por la rapidez – que las prisas, ya se sabe, son malas consejeras – sino por la calidez. Tu verbo es una suerte de caricia. Un regalo envuelto en el celofán de la vida. De la vida que has vivido y compartes. Porque tus historias se apartan de los libros, cuando los libros se cierran - ¡He andado muchos caminos/ he abierto muchas veredas…!)– y nos haces viajeros por tus pasos de fiesta.


Regalas cuanto tienes y lo tuyo es para todos. En este mundo de envidias   y recelos, que divide y restringe los encuentros, te haces diferente. Decir Blas es decir amigo; insinuar “quisiera” y ya lo tengo, pues él, “enhiesto surtidor de sombra y sueño”, alcanza con su lanza aquello que haga falta, para tocar el cielo.


Quijote es de aventuras imposibles; el maestro del deporte. “Desfaze” entuertos, orienta a quien se pierde y, a quien va bien, le sopla mejores vientos. ¡Eolo que nos llenas con tu ejemplo!


Sé que ahora, que escuchas con vergüenza – te miro en la distancia y roja veo tu tez morena–, quisieras que pasara veloz este momento. ¡Déjame que te diga, pues digo con la voz de un nosotros! ¡Que somos muchos quienes hablamos compartiendo este mismo deseo! Escucha sin vergüenza, que a la verdad nunca hay que cortarle los vuelos. Y no pienses, querido Woody, que eso que te sube por los huesos, se debe al nivel del potasio, a las transaminasas que no llegaron o a no sé qué que quedaron balbuciendo tus desvelos. ¡Eso que te sube por los huesos es el cariño de todos los que te queremos!


A las aladas almas de las rosas

Para empezar pedí lo que no tengo y ahora que quiero poner el final, – Contad si son catorce…–  te volvería a Ítaca para que tu viaje nos permitiera, nenaza, estar siempre contigo.

Querido Blas, compañero siempre,

¡Un placer saludarte!

En abrazo

Antonio Albertus Morales


                                                                       El Raal, 30.11.12
                                                                      Bullas, 01.12.12

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sábado, 22 de septiembre de 2012

PLANETAS Y ESTRELLAS A ESCALA


Desde Mercurio hasta la impresionante W-Cephei.

lunes, 23 de julio de 2012

MANANTIAL Y ÁREA RECREATIVA DE LA ERMITA DE LAS SANTAS (PUEBLA DE D. FADRIQUE)



Con los calores del estío y la exacerbación y sofoquina que nos están provocando nuestros excelsos, exiguos instruidos y  versados y a la vez desmañados estadistas oligarcas, viene bien trasladarse por algunas horas a lugares sosegados como el Paraje de Las Santas en Puebla de D. Fadrique para recuperar dinamismo.

En estas fechas, las imágenes de las Santas Alodía y Nunilón permanecen en su gran hornacina sobre la peana en la Ermita del Monte. El lugar está tranquilo, atrás quedó el bullicio avivado por la multitud de feligreses que acompañamos a nuestras patronas en su romería.




Supieron elegir bien el enclave Dª Leonor de Aragón (hermanastra de Fernando el Católico)  y su esposo D. Luis de Beamonte (Conde de Lerín)  cuando construyeron la ermita de Las Santas en este paraje que se asemeja a su tierra  Navarra. Posiblemente este hecho, haya dado lugar a que se mantenga junto a la ermita el agua tan necesaria, que da vida al entorno y a determinados invertebrados de agua dulce que aparecen en muy pocos lugares de  Andalucía. Es sin duda el agua del manantial de la Ermita de Las Santas la que le da vida al lugar, sin ella,  los materiales yesosos que aparecen en el entorno favorecerían un lugar yermo y baldío, únicamente habitado posiblemente, por chaparros y pinos.



Sin embargo, la humedad del terreno favorece la presencia de numerosos ejemplares de árboles, los cuáles, aparecen dispuestos en torno a la acequia que desciende escalonada por la ladera. Hace años destacaban antiguos grandes olmos, pero con la aparición de la grafiosis (Ceratocystis ulmi) han muerto progresivamente, por lo que se han tenido que plantar otros ejemplares de árboles de hoja plana como Álamos, Acacias, Plátanos o Sauces para que den sombra en el lugar. No obstante, aún quedan ejemplares de olmo que han sido tratados y que se resisten a desaparecer.












En torno a las enormes mesas de piedra que se extienden por el área recreativa, donde merendamos y pasamos la tarde, numerosos invertebrados nos acompañan buscando la humedad y el frescor del agua y a la vez el intenso calor del sol. Algunos de ellos, incluidos en el Libro Rojo de los Invertebrados de Andalucía.

Entre los lepidópteros pude observar ejemplares de Dorada manchas blancas (Hesperia comma), Banda curva (Hipparchia fagi),  Palyommatus, Colias croceus, Melanargia lachesis o el Sátiro moreno, alguno de ellos incluido también en el libro rojo como especie en peligro.












Mientras los chiquillos disfrutaban con el agua de las caceras junto al antiguo Castaño de la ermita, yo no podía dejar pasar la oportunidad de observar algún ejemplar de Corrosella, (gasterópodo singular de concha en  espira y ovalada amenazado como vulnerable) por lo que, con paciencia y exquisito cuidado, busqué a estos diminutos seres que se camuflan en las paredes de la acequia y se confunden con pequeños cantos rodados.





Pocos vertebrados se dejaban ver a estas horas, tan solo la presencia y el graznido de algunos cuervos y dos ejemplares de ardilla (Sciurus vulgaris) que incitaban nuestra atención entre los encinares existentes.



Es este sin duda un lugar especial. Un claro ejemplo de armonía y en muchos casos de simbiosis entre seres de diferentes especies, donde por un lado las actuaciones humanas han favorecido el desarrollo y vida de organismos singulares y por otro lado, la presencia de seres animales y vegetales fomentan la tranquilidad, el bienestar y esparcimiento de las personas que lo visitamos.

Quiero finalmente recordar que es nuestra responsabilidad cuidar y mantener en condiciones óptimas estos lugares, evitando encender fuego en estas fechas y procurando dejar el lugar limpio de residuos.

EL BOSQUE ES NUESTRO PULMÓN, DEJA QUE RESPIRE.